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Por qué me he largado de Orange 17 años después

Normalmente uno explica algo y luego lo complementa con un símil para una mejor comprensión de lo expuesto.

Yo voy a empezar justamente de la manera contraria, con un símil que ayudará (espero) a hacer entender mi frustración.

Supongamos que hemos ido a cenar a un restaurante que anuncia un menú del día a 12.99 €. Nos parece un buen restaurante, ya hemos comido antes sin problema alguno y el precio es de lo mejor que hay por la zona.

Nos sentamos, pedimos los primeros y segundos y las bebidas, que nos traen a los cinco minutos. Pero, no sin sorpresa, vemos que nos han traído un tercer plato (aparente cortesía de la casa) que no hemos pedido, que además no nos cabe porque es demasiada comida, y que se queda sin consumir.

Pero el problema viene cuando nos traen la cuenta: descubrimos, con desagrado, que el menú no cuesta 12.99 € tal y como estaba anunciado, sino que nos han clavado 15.99 €. Tras hablar con el encargado se defiende diciendo que es cierto que nos han cobrado 3 € de más, pero que también nos han traído un plato adicional.

Obviamente nadie en su sano juicio pagaría los 16 € por un menú que estaba anunciado por 13 y del que no ha dado cuenta de ese plato adicional con el que pretenden justificar una subida de precio no pactada en modo alguno.

Pues esa situación tan surreal, comparativamente, es la que propone Orange con su última subida de precios. Ellos alegan que ahora las líneas tienen 1 GB más de datos (3 en vez de 2, que nunca consumo) y para la subida de la fibra óptica, directamente no tienen excusa, pese a que esta está muy por encima de la subida reglamentaria del IPC.

Según las nuevas tarifas, pretenden que por el paquete que yo tengo contratado, pague un promedio de 20 € mensuales más durante este año, que supondrían 240 € más en 2018.




La cosa, además, viene de lejos. Este es el cuarto año consecutivo que hacen la misma jugada, o al menos desde que yo contraté el paquete inicial (que llamaban por entonces algo así como "tarifa Canguro" en el año 2013). Por aquella época el paquete me costaba unos 45 €, el mismo paquete por el que ya pretenden cobrarme más de 80 €.

Como le dije a uno de los insistentes teleoperadores de la compañía, "las subidas acumuladas en 4 años han supuesto una subida efectiva de aproximadamente un 100% del precio inicial contratado. Dígame algo; ¿usted gana el doble que hace tan solo 4 años? ¿Verdad que no? Pues yo tampoco; de hecho gano lo mismo que en 2008".

¿Precios pactados por las "big three"?

La cuestión es: ¿y por qué no me fui de Orange cuando me hicieron la primera subida de precios usando esta treta?  Sencillo: Movistar y Vodafone han hecho lo mismo durante estos años.

Me quedaban como alternativa los operadores móviles virtuales (OMV) que comprenden a compañías como Pepephone, Yoigo, Másmóvil, etc. En los años anteriores, las ofertas de estas compañías aún resultaban más caras en su conjunto que lo que tenía con Orange, aplicando todos los bonos, descuentos, packs, etc. disponibles.

Pero a partir de este año, la cosa ha cambiado. Tras hacer una comparativa detallada y tomando como referencia mis líneas y el detalle de llamadas (incluyendo todas las variantes que implican coste, como establecimientos de llamada, límite de duración de llamadas, etc.) y metiendo en el cálculo las mejores ofertas disponibles de Amena (versión "lowcost" de la propia Orange), Pepephone, Masmóvil, Tuenti, y Yoigo, ha sido esta última la que más ahorro me supone.

De los 83.30 € a los que ya me ascendía la factura con Orange, paso a unos 62 € mensuales, lo que es un ahorro considerable al volver a niveles de precios de 2015. Pero además triplico los GBs de las tarifas de datos y casi duplico la fibra (de 30/30 Mbps he pasado a 50/50 Mbps).

Y por el momento, el servicio es perfecto.

Conclusión

Mi recomendación a todos quienes estéis en una situación similar con cualquiera de las tres grandes compañías de comunicaciones (Movistar, Orange, Vodafone) es: "¡huid, insensatos!".

Hay vida más allá de las big-three, y además debemos ser duros con ellos y hacerles ver que no pueden tratarnos como si fuésemos cabezas de ganado. Merecemos un respeto como consumidores, como clientes y simplemente como ciudadanos.

De las diferentes opciones de OMV cada una se ajustará mejor a vuestros propósitos (dependiendo de si necesitáis hablar más frecuentemente, o por el contraro más tráfico de Internet) por lo que cualquiera de las que operan en España podrán seros de utilidad. Hace años no me habría atrevido, pero ya sí parece que están suficientemente maduras como para arriesgarse, y por el momento todo ha salido bien.

Decid NO a Orange, a Movistar o a Vodafone.

Deben entender que se equivocan.

Comentarios

  1. Cuánta razón tienes... Es un auténtico abuso lo que hacen las grandes compañías. En mi caso estoy con Movistar, y ya he estado tentado en hacer una portabilidad más de 2-3 veces en los últimos dos años. Si sólo me interesara las líneas móviles y la fibra para Internet ya lo habría hecho, pero al buscar también cierta "calidad televisiva", la oferta se reduce.

    Creo que varias de las compañias que mencionas no ofrecen TV o si la tienen es una oferta muy limitada, y las que sí lo hacen como VODAFONE-ONO y ORANGE me parece, tienen una oferta también más limitada y el coste final por algo "parecido" suele ser el mismo o incluso superior.

    Además MOVISTAR no ofrece "packs" intermedios entre las diferentes ofertas: si quieres conservar 2 líneas pero rebajando la velocidad de la fibra o quitando parte de los canales de TV, te dicen que la 2a línea ya tiene limitaciones a la hora de las llamadas y te cobran el establecimiento de llamada, por lo que al final lo que te ahorras por un lado te lo cobran por otro.

    Pero sí, yo no estoy pidiendo más datos de móvil que no estoy consumiendo, ni tampoco el cliente debe asumir esos gastos de más por unas supuestas "grandes inversiones" que a la práctica dudo que veamos. En fin, veremos si alguien acaba metiendo mano, pero me temo que va a ser muy difícil...

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    Respuestas
    1. En mi caso es más sencillo, ciertamente, porque no soy consumidor habitual de TV. Y siempre queda la opción de servicios que no dependen de la compañía, por ejemplo Netflix o HBO.

      Con el uso de un buen reproductor de streaming para la tele (he probado todos y tengo que decir que no hay NADA con la calidad del AppleTV, vale la pena pagar la diferencia), y las aplicaciones de esas cadenas online, realmente la oferta es desmesurada sin necesitar los servicios de TV de las compañías telefónicas.

      Eliminar
  2. Gracias por tan útil y completa información
    Eres muy amable

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