miércoles, 31 de mayo de 2017

No, no tengo que respetar tu opinión

Cada vez es más frecuente que en cualquier discusión o conversación pública en Internet, algunos contertulios decidan imponer su criterio apelando a una especie de derecho inventado por el cual su opinión debe ser respetada, sin importar qué tipo de sustento tenga, qué argumentos se hayan aportado o cuál sea su grado de razón.

No, veamos. Vamos a dejar las cosas claras.

Tu opinión no tiene, necesariamente por qué ser respetada. Las opiniones, como cualquier otro dato o conocimiento, debe siempre someterse al juicio de la razón y nunca debe prescindirse de la duda como herramienta racional.

"Pero yo tengo derecho a decir mi opinión y es tan respetable como la tuya"

Verdadero a lo primero, y falso a lo segundo.



Lo que siempre es respetable y se debe defender a muerte es el derecho que todos los seres humanos, sin excepción alguna, tenemos al ejercicio de la libertad de expresión.

Sin embargo, el que dicha opinión sea respetable (y por tanto yo no me burle de ella) dependerá en gran medida de la calidad de dicha opinión. Porque sí, no es igual de buena la opinión de cualquiera.

Por ejemplo, mi opinión como matador de toros probablemente sea malísima, porque yo no sé absolutamente nada de torear y tampoco tengo el mínimo interés en ello (práctica que además detesto y deseo que sea abolida).

De la misma manera, la opinión a favor de la Homeopatía que venga de una persona que ni siquiera conoce los fundamentos más básicos de la química que se estudia en básica (más concretamente el número de Avogadro) será una opinión absurda, desinformada y totalmente sin ninguna validez. Y por tanto no hay motivo para respetarla.

Eso sí, como una señora dijo en cierta ocasión, daré mi vida por defender tu derecho a dar tu opinión por estúpida que ésta sea.

jueves, 18 de febrero de 2016

Relatos Polisémicos

Hoy vengo a hablarles de "Relatos Polisémicos", la nueva obra maestra por la que el genio creativo Miguel López Vigil probablemente optará a su tan perseguido Nobel de Literatura.

O, en el peor de los casos, le dará para pagarse unas cervezas con sus correspondientes raciones de calamares a la romana y patatas bravas en El Brillante.

Esta joya de la literatura mundial (e incluso española) consta de varias secciones de sobresaliente contenido que recogen, en este orden, una serie de relatos cortos con moraleja (de enmedio), unas epístolas (de fogueo), unos poemas de juventud (que a juzgar por el estilo, Vigil debió escribirlos, en efecto, cuando era muy joven, probablemente entre los 3 y 5 años de edad) y que culmina con un homenaje al añorado Antonio Sánchez, el que fuera la tercera pata (y por tanto, como suele pasar, la más larga) de aquella irrepetible Académica Palanca primigenia.

Por cierto, que sospecho que la dedicatoria a Antonio Sánchez me dará mucho ánimo en los momentos de soledad.


Resumiendo: no os perdáis todo el placer intelectual que este libro os dará por tan sólo 10 €. Además tendréis el privilegio de tener en vuestras estanterías el primer libro sin ISBN conocido.

Que en estos tiempos que corren, al igual que pasa con las artes en general, la literatura española también necesita una apoyadura.


Gracias, Miguel, por la dedicatoria.

viernes, 16 de mayo de 2014

La falsa foto de Van Gogh (artículo traducido del original en inglés)

(Nota: este artículo NO está creado por mí y solamente se trata de una traducción del inglés, pues su contenido me ha parecido interesante. El original se puede encontrar en el siguiente enlace.)

¡Detenedlo todo! Algo equivocado está pasando en Internet. Desde la primera vez que publiqué este artículo hace 4 años, esta foto errónea ha aparecido por todos lados en la web como si se tratase de una foto genuina de Vincent Van Gogh, incluso en Wikipeda. ¡¿A dónde vamos a parar?!

Resumiendo: el fotógrafo y el estudio indicados al pie de esta tarjeta de visita se encuentra en Saint-Hyacinthe, Quebec, Canada. Una búsqueda rápida en Google me dice que solamente hay un Saint-Hyacinthe en el mundo, y no está en Bélgica. El censo canadiense de 1901 también indica que Victor Morin vivió en Saint-Hyacinthe y trabajó como fotógrafo:



Así que no, no y no. Este no es Van Gogh. Los investigadores no deberían deformar los hechos hasta hacerlos encajar en sus hitorias. Por favor, haced circular esta información. A continuación viene el resto de mi post original de julio de 2009:

Mientras trataba de encontrar una foto de Van Gogh para acompañar otro post, me topé con esta foto que supuestamente era de Vincent Van Gogh. Esta foto apareció hace unos 5 años y fue mostrada en la Seton Gallery de la Universidad de New Haven, en una exposición titulada "Descubriendo a Vincent Van Gogh:  un Estudio Forense de Identificación". El hombre de la fotografía tiene un impactante parecido con Van Gogh. La información que aparece en la fotografía (de 11.4cm por 14 cm), en torno a 1886, identifica al fotógrafo como Victor Morin, en la dirección 42 RUE ST. FRANCOIS, ST HYACINTHE. La fotografía fue descubierta a principios de 1990 por un cliente que estaba en una tienda de antigüedades de Massachusetts oteando un álbum de fotos, la mayoría de clérigos, con fecha de finales del siglo XIX.


Este señor reconoció el parecido con Van Gogh y llevó la foto a un historiador que había trabajado con anterioridad identificando imágenes de Abraham Lincoln y Ulysses Grant. El experto estaba convencido de que era, en efecto, Vincent, por lo que se pensó que las fotos hasta ahora consideradas de Van Gogh serían en realidad de su hermano.Un instituto forense (también en New Haven) realizó varias pruebas a la foto. Los investigadores observaron que coincidía el tamaño de la frente, la forma de los ojos e incluso algunos cabellos individuales. También ellos se convencieron de que se trataba de Van Gogh, llegando a afirmar que: "incluso el más mínimo detalle coincide, hasta los más pequeños cabellos de su barba encajan".

El Museo Van Gogh en Amsterdam ha refutado que la foto sea del artista. Y han acertado. Me encantaría que realmente fuese una foto de Vincent Van Gogh -mi estómago dio un vuelco cuando la vi por primera vez-. Amo a Van Gogh, sus cartas y su mito. Pero, mucho me temo, no es más que puro deseo de que esta foto fuese suya. Al margen de que Van Gogh tuviera una vida difícil, el sujeto de la fotografía aparenta ser bastante mayor de los 33 años que Vincent tendría en esa foto.  Una búsqueda rápida en Google nos verifica la existencia del fotógrafo Morin localizado en Saint Hyacinthe, Quebec, Canada. No hay otra Saint Hyacinthe. Y aún menos en Bélgica, como sostenían los expertos que hicieron la investigación. No se puede simplemente distorsionar la realidad. (Ancestry.com respalda que en 1901 existía Victor Morin listado como un fotógrafo en el censo canadiense). Teniendo en cuenta que Vincent van Gogh estaba tan hambriento como para comer pintura y que su hermano le tenía que estar constantemente prestando dinero, dudo mucho que Vincent fuese hasta La Belle Province y pagase por que le hicieran esta foto.